Escapada a Puerto Varas
septiembre 29, 2020Hoy les voy a contar sobre mi último viaje pre pandemia: Puerto Varas.
Puerto Varas es una ciudad ubicada al sur de Chile. En mi caso fui en avión porque sólo iba por el fin de semana, y arrendé auto al llegar a Puerto Montt; pero se de muchas personas que viajan en auto, especialmente si van por un período más largo.
Tenía muchísimas ganas de conocerla, todos me hablaban de lo rico de sus kuchen y los lindos paisajes, y vaya que tenían razón.
Desde que llegamos se sentía una paz increíble, esa típica que sientes cuando vas de una ciudad grande y alborotada a un pueblito, aunque Puerto Varas es grande, transmite esa sensación de pueblito.
Viajamos un viernes con Latam (siempre aprovechando de acumular o canjear millas) y llegamos tempranito, perfecto para ir por el desayuno. Como el aeropuerto queda en Puerto Montt, pasamos a Angelmó, una caleta donde encuentras pescado fresco, empanadas espectaculares, mermeladas, quesos y una feria artesanal.
Encontramos un puesto con ceviche delicioso, con pulpo, camarones y cangrejo, super fresco. Además probamos empanadas de salmón que eran divinas, y aprovechamos de comprar quesos en El Amigo Cebra (un puestito cerca de la entrada del mercado con excelentes precios y variedad de quesos increíbles, cada uno era más rico que el otro). Si te gusta el pescado y el queso, Angelmó es una parada obligada cuando estés en Puerto Montt. Tanto así fue, que el último día del viaje, pasamos nuevamente antes de seguir al aeropuerto.
Ya con barriga llena y corazón contento, seguimos nuestro andar hacia Frutillar, donde visitaríamos el Teatro del Lago, con unas vistas espectaculares al lago. Aprovechamos de recorrer el pueblo, dentro de lo que nos permitía la lluvia intermitente que nos acompañaba. Cada vez que escampaba un poco, caminábamos un poco más por las pintorescas caminerías de Frutillar, con la intención de llegar al muelle, que a lo lejos se veía encantador. Tuvimos que apresurar el paso si no queríamos terminar empapados, por lo que Frutillar fue una visita exprés: algunas fotos, mucha brisa, un ambiente de tranquilidad que nos encantó. Nos encontramos con Volcanes del Sur, una chocolatería que estaba repleta de clientes ansiosos sirviéndose chocolates, gomitas, malvaviscos y todo lo que se encontrara a disposición. Aprovechamos de comprar algunos dulces y seguir el camino a Puerto Varas.
En Puerto Varas continuaba acompañándonos la lluvia, así que fuimos rápidamente a La Mesa Tropera, un restaurante que nos habían recomendado por sus pizzas, y ¡sí que son ricas!. Sin embargo, más allá de las pizzas y de la preciosa vista que tiene hacia el lago, siento que el restaurant no vale lo que se paga: la atención deja mucho que desear y los precios a mi parecer están un poco inflados. Pagamos y seguimos, en busca de postre y un café. Empezamos a caminar por las callecitas de la ciudad, y nos topamos con una pequeña cafetería, que olía riquísimo a café de grano recién hecho, nunca encontramos el nombre del lugar, pero que rico estuvo, para resguardarnos de la lluvia y endulzar el paladar.
Luego de pasear un rato por Puerto Varas, nos fuimos camino al hospedaje que habíamos reservado: Cala Meli. Unas cabañas ubicadas camino a Ensenada, con una decoración muy instagrameable, atención de otro mundo (mucho mejor de la que estamos acostumbrados a recibir en Chile), todo cuidado al detalle, sumamente limpias y con una vista al lago Llanquihue que te invitaba a sentarte a mirarlo apacible. Abrimos la puerta de la cabaña y nos enamoramos, son preciosas y con un precio super razonable. La reservé a través de Booking, tenía una calificación 10/10 y luego que llegamos entendimos el por qué. Es un lugar tan lindo que provoca quedarse allí por días y disfrutar de la tranquilidad y la naturaleza.
Los siguientes días los dedicamos a excursiones: el sábado fuimos a Saltos del Petrohué y Lago Todos los Santos, y el domingo rodamos por la carretera austral hacia el Parque Alerce Andino.
Mi recomendación: arrienden auto y visiten cada parque por su cuenta. En cada uno encontrarán guías del parque que podrá entregar información valiosa, es más conveniente en cuanto a precios y tienen toda la libertad para hacer cada visita en el tiempo que deseen, sin apuros de un tour guiado.
En Saltos de Petrohué sólo se paga la entrada, al igual que en el Parque Alerce Andino.
Para llegar al Lago de Todos los Santos, pueden seguir la carretera de tierra desde Saltos de Petrohué y en aprox. 25 minutos llegan a la entrada del lago. Incluso pueden tomar una embarcación y hacer una navegación en el lago si el clima lo permite. Nosotros pagamos cerca de CLP 4.000 por persona y la navegación fue de una hora, en una embarcación cómoda y techada, de dos pisos.










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